Deja de impresionar a los demás

dic 8, 2011 por

Deja de impresionar a los demás

El libro “Tu dinero o tu vida”, por Joe Dominguez y Vicki Robin, hizo un profundo impacto en mí cuando estaba descifrando mis finanzas personales. Uno de los temas principales del libro es la idea de que uno necesita detenerse y reflexionar cuál es el pequeño grupo de valores claves que son centrales en tu vida. Una vez que has descifrado cuáles son, el resto es secundario – y eso significa que tú deberías recortar seriamente tus gastos en aquello que es secundario.

No es de extrañar que una gran parte del libro se dedica a formas de reducir tus gastos. Justo al inicio de la lista – la táctica más importante que sugieren para recortar tus gastos – se sintetiza en ocho palabras sencillas:

Deja de tratar de impresionar a los demás.

Si tú compras un carro que es ostentoso, en vez de enfocarte en uno que haga el trabajo de la manera más eficiente posible, estarás gastando dinero para impresionar a los demás. Si compras ropa yendo por la tienda a manos llenas, estás gastando dinero para impresionar a los demás. Si siempre tienes el artefacto más reciente, estás gastando dinero para impresionar a los demás. Si necesitas ser visto en los sitios de moda, estás gastando dinero para impresionar a los demás.

Deja de preocuparte por eso.

Para mí fue realmente importante dividir a la gente en dos grupos: la gente cuya opinión es importante para mí, y la gente cuya opinión me tiene sin cuidado de una manera o de otra.

Resultó fácil dejar de interesarme por impresionar a la gente cuya opinión no me importaba. ¿A quién le importa lo que piensen? Mientras yo no esté haciendo algo verdaderamente ofensivo o atroz – algo que pudiese potencialmente crearme una reputación negativa – no importa lo que ellos piensen.

La parte difícil fue dejar de preocuparme por impresionar a esas personas cuya opinión sí me importa. Personas a las que quiero conocer. Clientes. Amigos. Familia. ¿No debería querer impresionarles?

Otra vez, regreso a los principios básicos. En la medida en que yo no sea repulsivo – queriendo decir que soy pulcro, que estoy presentable, y que me comporto correctamente – yo no necesito impresionar a esta gente con cosas costosas y brillantes. La relación que he construido con ellos – o que voy a construir con ellos – está basada en , no en cosas materiales. Ellos gustarán de mí, o no, por lo que yo soy – ninguna cantidad de brillo cambiará eso.

Así, para ponerlo de forma simple, preocúpate de los principios fundamentales. Ten una buena higiene. Mantente limpio. Mantén tu peso bajo control. Usa vestimentas razonables. Trabaja en tus destrezas de comunicación. Si tienes estas cosas bajo control, no necesitas invertir tiempo y dinero en impresionar a otras personas. Te conectarás con naturalidad con la gente con la que te conectas, y no te conectarás con aquellos que de todos modos no se conectarían contigo.

Llegar a esta comprensión es increíblemente valioso. Disminuye tu presupuesto de ropa. Disminuye tu presupuesto de automóvil. Disminuye tu presupuesto de artefactos electrónicos. Disminuye el presupuesto de tu casa. No necesitas una McMansión, un carro ostentoso, un iPhone, o un corte de cabello de $50.

(Sí, quizás puedas desear algunas de estas cosas, pero el ímpetu vendrá de tus valores personales, y no de lo que la gente alrededor de ti parezca valorar o de qué mensaje publicitario tú recibas).

Para algunas personas, esto parece imposible. Sus códigos sociales vienen de los medios cargados de publicidad y de amigos que también obtienen sus códigos de medios cargados de publicidad. Ellos creen que necesitan un celular inteligente de $500 y ropa casual de $100. El valor que se dan a sí mismos gira alrededor de esa pequeña adrenalina que obtienen de impresionar a otros.

Aquí hay seis claves para romper con esa situación:

1. Toma la iniciativa. Establece la tendencia en tu grupo. Aléjate de los gastos y de las actividades que giran principalmente en torno a impresionar a otras personas, en ser vistos. Haz sugerencias de actividades que no se basen en estar presumiéndoles a otros.

2. Intenta actividades nuevas. Puedes hacer esto ya sea con tu círculo de amigos o por tu cuenta, pero intenta hacer cosas nuevas que antes no hubieras considerado siquiera. Piensa en aquellas cosas que te parecían divertidas o interesantes pero en las que nunca te involucraste porque temor al rechazo de aquella gente a la que estabas intentando con todas tus fuerzas agradar.

3. Guía la conversación. Si la conversación se transforma en piropearse entre sí, y en hablar mal de los que están fuera de tu grupo, dirige la conversación en otra dirección. Enfócate en ver lo positivo de todo el mundo, especialmente en temas que no son materiales. Escoge áreas que te apasionen (no te quedes con una sola cosa, puedes escoger varias) y dirige la conversación hacia esos temas.

4. Usa tus elogios con prudencia. Ofrece felicitaciones por trabajos bien hechos, pero no hagas grandes elogios por nuevos artefactos o nuevas ropas o un carro ostentoso. Irá quedando claro que lo que tú valoras es la gente que se hace cargo de su vida, y no la gente que despilfarra su dinero intentando impresionar a otros.

5. Comparte pensamientos orientados al crecimiento personal. En vez de hablar sobre cosas de cultura popular y sin importancia todo el tiempo, intenta introducir algunos temas sobre crecimiento personal. Conversa sobre las cosas positivas que estás haciendo para recortar tu presupuesto. Conversa sobre tus grandes aspiraciones y sueños. Motiva a otros para que también compartan sus sueños. Ayuda tener buenas lecturas relacionadas a los temas que te interesan para que tengas más alimento para tus propios pensamientos y más ideas para compartir.

6. Explora nuevas relaciones. Si tu círculo de amigos todavía se enfoca demasiado en impresionar a otros y en las ganancias materiales, invierte un poco de tiempo en explorar nuevas relaciones. Llama a esas personas que te han parecido interesantes pero que no encajan en tu grupo antiguo y descubre que traen consigo. Conéctate con la gente en aquellas actividades nuevas de las que estés participando.

En resumen, no juegues socialmente con las reglas viejas y gastadas que giran en torno a la necesidad de impresionar a los demás. Más bien, gasta tu tiempo en cosas que te proporcionen verdadero valor – y dale valor de verdad a otros.

 

Artículo original: “Stop trying to impress other people”, por Trent Hamm
Traducción: Carlos Chiari

Foto: Stewart Baird Copyright © 2011


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4 Comentarios

  1. MARIA KLIGMAN

    Qué artículo tan claro, sencillo y nutritivo!!! Gracias Carlos por tomarte el tiempo de traducirlo y compartir con millones de personas, estoy segura que les hará un “click”, de la forma que lo hizo en mí.
    Bendiciones!

  2. Ariel

    Muy efectivo. Gracias Carlos

  3. José Irak

    Muy bueno. Gracias Carlos.

  4. Luis

    Muy buen artículo, simple, al grano y práctico

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