Gobernarse a sí mismo
“en el alma del mismo hombre hay algo que es mejor y algo que es peor; y cuando lo que por naturaleza es mejor domina a lo peor, se dice que «aquel es dueño de sí mismo», lo cual es una alabanza” ~ Platón, La República, 431, a-e
“¿Acaso puede un ciego guiar a otro ciego?” ~ Lucas 6,39-42
Si existe un factor que sirve para predecir si un niño será exitoso en su vida o si, por el contrario, tendrá problemas económicos, abuso de sustancias o incluso tendencia a la criminalidad, es su capacidad de controlarse a sí mismo, según se desprende de las investigaciones realizadas por un equipo de científicos liderizados por Terrie E. Moffitt y Avshalom Caspi, de la Duke University.
Estos hallazgos parecen corroborar lo que ya señalaba la Filosofía Griega desde hace más de dos mil años: el gobernarse a sí mismos es fundamental para alcanzar la verdadera libertad y felicidad, y aún la capacidad de dirigir a otros con éxito.
Investigaciones sobre la relación entre la capacidad de autocontrol y el devenir en la vida
En un ambicioso estudio realizado por el equipo de Terrie E. Moffitt y Avshalom Caspi en la ciudad de Dunedin, Nueva Zelanda, se evaluó a 1,037 niños nacidos el mismo año desde su nacimiento hasta la edad de 32. En este trabajo se midió la capacidad de autocontrol mostrada por este grupo, y se correlacionó con tres variables: salud, riqueza y conducta criminal.
Al final del estudio, los investigadores concluyeron que sí existe una directa relación entre la capacidad de auto controlarse y los logros obtenidos en la vida.
Las personas con problemas para controlarse a sí mismas mostraron los peores indicadores en las tres variables:
- En el área de la salud, tenían el peor estado de salud (incluyendo sobrepeso) y la mayor incidencia en problemas de abuso de sustancias (tabaco, alcohol y drogas).
- En su desarrollo financiero se descubrió que este grupo mostraba mayor tendencia a ser padres/madres solteros; a tener una pobre planeación financiera; a no contar con ahorros ni recursos económicos; y que, por el contrario, presentaban mayores problemas crediticios.
- Y, a la edad de 32 años, el 24% de los integrantes del estudio había sido condenado por algún crimen, con una clara mayoría formada por aquellos que presentaban dificultades para controlarse a sí mismos.
Autonomía y Autocontrol
Existen autores que distinguen entre la capacidad de gobernarse a sí mismos – “autonomía” – y la capacidad de controlarse a sí mismos – “autocontrol”. Estas distinciones surgen de la forma en que se definen estos dos términos:
- Autonomía (del griego auto, “uno mismo”, y nomos, “norma”), o Auto gobierno: Es la capacidad de tomar decisiones sin intervención ajena, es decir por propia voluntad y sin imposiciones externas.
- Autocontrol: es la habilidad de controlar las propias emociones, comportamientos y deseos.
Así, una persona podría “auto gobernarse” y decidir no controlarse para nada, sino vivir según lo que le provoque hacer en cada momento. Y otra podría estar absolutamente controlada, pero por temor a su jefe o amo.
Sin embargo para la Sabiduría Antigua el verdadero auto control no podría existir sino de la mano de un verdadero gobierno de sí mismo o autonomía – es decir, de una decisión consciente, deliberada y libremente aceptada – pues de lo contrario es tan solo una sumisión o acatamiento que no nace de uno mismo sino del miedo o de la debilidad; y no podría existir un “auto gobierno” si lo que ocurre en realidad es que la persona está sometida por sus propios instintos, vicios y pasiones.
Aunque siempre sería preferible algún tipo de control que ninguno, esto no es lo ideal. La evidencia la observamos en aquellas personas “auto controladas” que tan pronto falta la supervisión externa se desatan en conductas libertinas, o en los disturbios recientes ocurridos en importantes ciudades del mundo.
Poseerse a uno mismo
En su libro “La República”, Platón pregunta cómo es posible que alguien se pueda “poseer a sí mismo“, si para que exista una posesión es necesario que haya alguien que posee y algo o alguien que es poseído.
La respuesta a esto, dice, es que el alma humana parece estar formada de distintas naturalezas, y que cuando se habla de “poseerse a sí mismos”, lo ideal sería que la mejor parte que hay en uno gobernase o controlase a la parte menos buena; y no que la peor parte en uno sea la que nos dirija, como ocurre usualmente:
“-La templanza -repuse- es un orden y dominio de placeres y concupiscencia según el dicho de los que hablan, no sé en qué sentido, de ser dueños de sí mismos, y también hay otras expresiones que se muestran como rastros de aquella cualidad. ¿No es así?
-Sin duda ninguna -contestó.
-Pero ¿eso de «ser dueño de sí mismos» no es ridículo? Porque el que es dueño de sí mismo es también esclavo, y el que es esclavo, dueño; ya que en todos estos dichos se habla de una misma persona.
-¿Cómo no?
-Pero lo que me parece -dije- que significa esa expresión es que en el alma del mismo hombre hay algo que es mejor y algo que es peor; y cuando lo que por naturaleza es mejor domina a lo peor, se dice que «aquel es dueño de sí mismo», lo cual es una alabanza, pero cuando, por mala crianza o compañía, lo mejor queda en desventaja y resulta dominado por la multitud de lo peor, esto se censura como oprobio, y del que así se halla se dice que está dominado por sí mismo y que es un intemperante.” Platón, La República 430e ~ 431b
¿Cuáles son estas distintas naturalezas en las que parece dividirse el alma humana?
De una forma sencilla y adaptada a su época, Platón indica que nuestra alma está formada por tres elementos:
- Razón: nuestra conciencia; nuestro raciocinio, capacidad de reflexión y discernimiento. Sería la mejor parte del alma.
- Ira: nuestra parte impetuosa que se expresa o como valentía (aliada a la razón), o como rabia, despecho, resentimiento, etcétera (aliada a la concupiscencia).
- Concupiscencia: nuestra parte del alma que se relaciona con el cuerpo y procura satisfacer sus apetitos y deseos; y que se torna avariciosa de los medios para satisfacer esos apetitos. Sería la parte del alma menos buena.
“-Si es cierto -dije- que, lo mismo que la ciudad se divide en tres especies, también se divide en otras tres el alma de cada individuo…
[ ... ]
-Había algo, decimos, con lo que el hombre comprende; algo con lo cual se encoleriza y una tercera cosa, en fin, a la que por la variedad de sus apariencias no pudimos designar con un nombre adecuado, por lo cual le dimos el del elemento más importante y fuerte que en ella había: la llamamos lo concupiscible, por la violencia de las concupiscencias correspondientes al comer y al beber, a los placeres eróticos y a todo aquello que viene tras esto, y la llamábamos también avarienta o deseosa de riquezas, porque es con las riquezas principalmente con lo que se satisfacen tales deseos.” Platón, La República 580d~e
Gobernarse a sí mismo, o poseerse a sí mismo, equivale a subir la conciencia de los apetitos e intereses del cuerpo a aquellos que son propios de lo más profundo de nuestra alma. Y desde este lugar ejercer el auto gobierno y desarrollar el arte del auto control – que sí exige de práctica para ir mejorando - aumentando nuestra capacidad y pericia.
Autogobierno, Libertad y Felicidad
Explica Platón que cuando un hombre cede su auto gobierno a la concupiscencia, cuando vive para procurarse cada placer y apetito que el cuerpo le exige, logra hacer que la peor parte de su alma gobierne a la mejor, convirtiéndose en un tirano de sí mismo. Un esclavo de sus pasiones. Nunca será verdaderamente feliz pues vivirá deseando lo que aún no tiene; y cuando lo tiene, vivirá sufriendo la posibilidad de perderlo.
En la medida que una ciudad cuente con un número creciente de tiranos de sí mismos pronto logrará que uno de ellos llegue al poder político, garantizando el inicio de una tiranía para todos, provocando a la larga el derrumbe de los elementos que permiten la existencia de la justicia, el progreso, la libertad y la prosperidad.
No es difícil llegar hoy a este escenario si vemos cómo la propaganda materialista, disfrazada de publicidad, promueve la gratificación inmediata y el desenfreno como “receta” de felicidad.
En cambio, para Platón – siguiendo los postulados de la Sabiduría Antigua – solo un ser humano que ha logrado poseerse a sí mismo se libera de la tiranía de sus apetitos y concupiscencia, para arribar a la verdadera libertad interior y la felicidad duradera que otorga la conciencia despierta, la vivencia de los ideales humanos y los sentimientos luminosos y duraderos.
Sólo en ese momento podrá gobernar y dirigir a sus hermanos hacia la felicidad: no solo por contar con el fuero moral para ello, sino porque su conquista interior es garantía de que no permitirá que su concupiscencia coloque sus propios intereses por encima de los intereses del Bien Común.
Un músculo que se puede desarrollar
En su trabajo de investigación, Mark Muraven y Roy F. Baumeister de la Case Western Reserve University llegaron a la conclusión de que la capacidad de auto control que posee cada ser humano, además de variar de individuo a individuo, parece ser un recurso limitado del mismo modo que lo es la capacidad de trabajo de un músculo: después de un uso sostenido, se agota y no se vuelve a recuperar sino pasado un período de descanso; pero por otro lado, el uso sostenido en el tiempo del auto control permite incrementar la capacidad total del individuo, tal como si de un músculo se tratase. En sus propias palabras,
“en principio es posible aumentar el tamaño de la reserva [de auto control] de las personas con el tiempo. Si el auto control funciona como el esfuerzo muscular, entonces el ejercicio del auto control puede aumentar su fuerza. Aunque el efecto a corto plazo del auto control pueda agotar y disminuir la capacidad que uno tiene, el efecto a largo plazo puede ser el opuesto. El ejercicio frecuente de auto control seguido de la oportunidad de descansar y reponerse completamente puede incrementar gradualmente la fuerza total del individuo para el auto-control.” Mark Muraven y Roy F. Baumeister , Psychological Bulletin Vol. 126, N°2, 247 – 259
Esta afirmación coincide con observaciones realizadas en la formación en el auto control de niños y adolescentes; así como en las enseñanzas tradicionales de la Sabiduría Antigua respecto a cómo fortalecer el gobierno de sí mismo, tema de otro artículo que espero escribir posteriormente.
Si queremos apuntalar nuestras posibilidades de lograr nuestras metas, no solo la obtención de una mejor salud física y financiera sino también el logro de una verdadera realización integral; y contribuir a formar un mundo mejor con sociedades de hombres y mujeres genuinamente libres, sería una gran iniciativa ejercitarnos en esta vieja disciplina y enseñarle a nuestros jóvenes lo mismo: gracias a este ejercicio podrán crecer integralmente, cosechar los enormes beneficios que aporta una vida vivida con libertad y conciencia, y unir sus fuerzas para alcanzar juntos sus ideales y el bien común, más allá de todas las manipulaciones y tiranías que hoy tratan de oscurecer nuestro horizonte.
¡Vale la pena!
Referencias
- Wikipedia
- La República, Platón
- Proceedings of the National Academy of Sciences of the United States of America
- Psychological Bulletin
- Autonomous Agents, From Self-Control to Autonomy; Alfred R. Mele
Fotografía: Holly Hayes – Copyright © 2008 CC BY-NC 2.0: Capitel románica que representa la victoria de las virtudes sobre vicios. A la izquierda, la virtud personificada de la Caridad sostiene un cáliz, de pie sobre la cabeza de la codicia, una figura que bolsas de dinero agarra con ambas manos. La pareja de la derecha es menos identificable, pero la interpretación es que de pie está la paciencia encima del vicio de la ira.







Estoy convencida que es importante el autocontrol y el autogobierno de nuestras actitudes frente a la vida.
somos conscientes y responsables de lo que cada uno hace o deja de hacer.
Gracias Carlos. Espero con ansias el nuevo articulo sobre como fortalecer el autocontrol.
Saludos,